“Todo software bien hecho termina volviéndose verbo”

En una emisión radial oí decir a Santiago Siri, un joven argentino apasionado por el mundo tecnológico, la frase que da título a este post y que, a mi entender, es de veras lúcida: ”Todo software bien hecho termina volviéndose verbo”, afirmó. El emprendedor indicó que se trata, sin más, de una muestra cabal de ”la simbiosis del hombre con la máquina”.

Por mencionar algunos ejemplos de un listado que se vuelve cada día más extenso, no es lo mismo ”tuitear” que escribir un mensaje en Internet, y ”pinterestear” no es simplemente compartir una imagen en la red. Otro caso elocuente es ”googlear” como verbo que por poco ha eliminado la utilización en la órbita online de ”buscar”.El pasaje de ciertos softwares al terreno verbal y conjugado da cuenta de su eficiencia y posterior éxito y, en consecuencia, de su instalación en la vida cotidiana de las personas; allí, nada menos que en el lenguaje.

Cuando los especialistas detrás del diccionario británico Collins, cuya primera edición se remonta al 1979, admitieron la inclusión de términos estrictamente relacionados al cosmos Web como ”To Facebook” (¿”feisbukear” en español?) o ”Bing it” como otro sinónimo de buscar; el sitio VentureBeat dio en la tecla al afrmar que el requisito indispensable para que una nueva palabra sea aceptada por un volumen académico es su uso observado y escuchado en un gran número de personas.

Nuestra lengua también se acopla a la tendencia. Miembros de la Real Academia Española sostienen que la electrónica es una de las variables con mayor peso en las nuevas ediciones. De hecho, el mencionado organismo incorporó en su diccionario de 2014 la palabra “tableta” y anunció que ya se tiene en cuenta la inclusión de términos relacionados a Twitter. A través de un mensaje en esta red social, José Manuel Blecua, director de la RAE, indicó que, para el caso, los modos correctos en idioma español son ”tuitear”, ”tuiteo”, ”tuit” y ”tuitero”.

En el marco de la reciente presentación de un manual patrocinado por RAE y la Fundación BBVA titulado Escribir en Internet: Guía para los nuevos medios y las redes sociales; Blecua afirmó que ”los únicos dueños de la lengua son los hablantes”, y sostuvo que ”no hay que inquietarse por las abreviaturas” puesto que ”los manuscritos medievales estaban llenos de ellas y la lengua ha sobrevivido sin sobresaltos desde entonces”.

La sentencia de Siri se expande en esta conclusión final: ”Los softwares y hardwares exitosos terminan volviéndose verbos”. Lo cierto es que influencia de la tecnología en nuestras sociedades alcanza a los modos comunicativos y los estudiosos del lenguaje se acoplan a este movimiento. Una misma conclusión vertida en nuestro repaso titulado La tecnología tira del carro de la lengua: ¿No es interesante pensar que el CEO de una compañía tecnológica ”decide” qué palabras incorporarán los nuevos diccionarios, mientras bautiza un nuevo equipo? ¿No resulta interesante creer que nosotros mismos estamos haciéndolo al tiempo que difundimos ciertos términos en nuestra participación online?

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp

Seguí leyendo