Los riesgos de “atenderse” con Google

Un informe a cargo de la consultora Pew Research da cuenta que el 80 por ciento de los internautas (cuatro de cada cinco) buscan en la Web información relativa al campo de la salud. El doctor 2.0 parece tener muchas ventajas: es un consultorio a tiempo completo, ofrece pura inmediatez y está a pocos pasos; basta con tipear algunos síntomas en el buscador favorito y ”¡voilá!”… un sinfín de páginas, blogs, foros y artículos relativos aparecerán ante nuestros ojos.

Este hábito anida algunos inconvenientes, todos ellos de relevancia. En el cúmulo de información aparece la impresición, la no pertinencia a los casos particulares e incluso la creencia de datos erróneos, muchos de los cuales se presentan como voces definitivas. En este sentido, se entiende que la rigurosidad científica no define al médico virtual ni mucho menos. Además de preocupaciones innecesarias por la poca validez de las informaciones obtenidas, el hábito puede conducir hacia conductas verdaderamente nocivas para la salud: eludir la visita a un médico profesional, el mal diagnóstico y la automedicación.

A continuación presentamos algunos tips para encontrar información médica de calidad en la Web, aclarando que, incluso dando en la tecla 2.0, siempre es imprescindible consultar a profesionales en la materia.

– Siempre revisar que las notas cuenten con fuentes confiables, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), por citar un ejemplo. Incluso apareciendo estas fuentes, hay que seguir estando atento: las citas no siempre son precisas. Ser escéptico en estas arenas es un buen consejo…

– Profesionales indican la importancia de los denominados ”sellos de calidad”. Algunos sitios web especializados en medicina cuentan con el patrocinio de importantes instituciones, avales que otorgan mayor rigurosidad a la información que en ellos se difunde.

– Se recomienda desestimar los sitios web que cuenten con auspicios comerciales. Esta presencia es un indicador de falta de neutralidad, garantía necesaria en este terreno de la ciencia. Dicho en otras palabras, el auspicio comercial persigue la venta antes que el buen asesoramiento.

– Es siempre bueno estar atentos a las fechas de actualización de los artículos.

– Por último, cotejar la información obtenida en la Web con un médico profesional.

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