¿Por qué Amazon vende vinos?

Jeff Bezos es el hombre detrás de Amazon, el más célebre despacho de libros en línea. Bezos, que según Time fue la personalidad del año en 1999, recientemente se convirtió en el nuevo propietario de The Washington Post, una de las publicaciones más legendarias en Estados Unidos y el mundo, tras desembolsar 250 millones de dólares. No se golpee la cabeza contra la pantalla: esta cifra supone sólo el 1 por ciento de su fortuna personal. “Hemos tenido tres grandes ideas en Amazon a las que hemos sido fieles durante 18 años y son precisamente la razón de nuestro éxito: Lo primero es el consumidor. Inventar. Ser paciente”, declaró.

Jeff Bezos, nombrado por Time como personalidad del año en 1999.
Jeff Bezos, nombrado por Time como personalidad del año en 1999.

Jeff prometió que su incursión en el periódico no interferirá en su labor dentro de Amazon. Sin embargo, las comparaciones son inevitables: ¿podrá Bezos trasladar el éxito de su librería a un sector que tiembla ante el crecimiento del contenido digital? Acaso pueda lograrlo si The Washington Post se contagia de otro de los dones de Amazon: el perpetuo movimiento.

Amazon bien podría haberse conformado con el éxito de la venta de libros. Sin embargo, sus tiendas en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Austria, Francia, China, Japón, Italia y España venden, además de libros, películas, videogames, ropa, muebles, software, dispositivos tecnológicos (son los responsables de la familia Kindle) y también vinos.

Hace un tiempo Amazon anunció que ha expandido su servicio de delivery de vinos a cuatro nuevos estados en USA: Nueva York, Michigan, Arizona y Luisiana, se suman a un total de veinte estados. La bodega virtual ostenta un catálogo de más de 5 mil vinos de cerca de 700 proveedores. Según indica el sitio Wine Industry Insight, Amazon terceriza la venta y el despacho, y cobra 39 dólares al mes a las bodegas que deseen ofrecer sus productos en la famosa tienda online, además de 15 dólares por cada venta.

En torno al interrogante que planea el titular de este repaso, vale decir: Amazon es una firma inquieta, inconformista. Si no fuera así, no vendería vinos. Si no fuera así, Bezos no metería sus narices en una añeja publicación de Washington. 

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp

Seguí leyendo