foto: Bosideng

Cambios “a la italiana”: La Milán Fashion Week de este año sugirió un sinfín de estilos europeos

Es una verdad reconocida que Milán es una de las capitales internacionales de la moda, centro de importantes diseñadores y marcas de primer nivel. La ciudad celebra el talento de la moda con eventos influyentes durante todo el año, algunos de los cuales se conocen con el nombre de Milan Fashion Week (MFW), que se realizan dos veces al año tanto para ropa de hombre como de mujer.

Es una verdad reconocida que Milán es una de las capitales internacionales de la moda, centro de importantes diseñadores y marcas de primer nivel. La ciudad celebra el talento de la moda con eventos influyentes durante todo el año, algunos de los cuales se conocen con el nombre de Milan Fashion Week (MFW), que se realizan dos veces al año tanto para ropa de hombre como de mujer.

Con un cronograma clásico y moderno y más italianísima que nunca comenzó la Semana de la Moda de Milán versión otoño-invierno 2019/20. En este convite no faltaron los desfiles de ninguna casa icónica como Gucci, Fendi, Ferragamo y Cavalli, entre otros; ni tampoco los más nuevos y destacados como N21, Atsushi Nakashima y Ultrachic. El ausente y más presente a la vez, el gran Karl. Organizada por la Camera Nazionale della Moda Italiana, constituye la principal pasarela para la promoción de la moda en Italia.

Los diseñadores exhiben sus nuevas colecciones en en un contexto de shows en vivo para mostrar los looks y tendencias mundiales de la capital italiana de la moda a través de propuestas en las que participaron nuevos creadores y las firmas más prestigiosas. Las pasarelas se mezclaron con música en vivo y se tiñeron de colores, en un contexto de escenografías llamativas, celebridades e integrantes del mundo del espectáculo. 

La Fashion Week de Milán se destaca por su carácter internacional y un estilo orientado al ready-to-wear casual y al streetstyle 

El foco de los primeros días estuvo puesto en dos de las casas de moda más conocidas. Por un lado, Fendi, en cuyo desfile se presentó la última colección del gigante modisto recientemente fallecido Karl Lagerfeld, quien colaboró desde 1967 con Silvia Venturini Fendi en la redefinición de las leyes de la marca y de la moda en general.

La exposición de Milán también incluyó sorpresas y novedades: entre las incorporaciones más recientes al evento milanés se encuentra Benetton, cuya colección “The Rainbow Machine”, estuvo canalizada en vías a revalorizar el ADN colorido de la marca y fue inaugurada por Jean-Charles de Castelbajac, su director creativo. 

La moda actual unida a la sustentabilidad

Algunas de los conceptos que definieron el cráneo de la Semana de la Moda fueron: glamour, arte y diseño; pero en Milán, también tuvieron en cuenta la sustentabilidad.

La Cámara Nacional de la Moda Italiana viene teniendo un alto grado de conciencia involucrando cuestionar el impacto industrial, ambiental y social que la moda tiene en el país con la mayor producción de moda de riqueza del planeta.

Por esta razón, marcas como Gucci, Versace, Armani, Valentino, entre otros, conforman el Comité de Sustentabilidad y, junto a otras organizaciones, auditan y analizan los químicos utilizados en la industria.

Entre sus objetivos, buscan alentar al diseño perdurable, eligiendo materiales crudos y reduciendo los procesos de transformación que contaminan al ecosistema. 

El diseñador Alessandro Michele revolucionó la pasarela italiana con una colección que reflexionó sobre la elegancia y el sexo

Alessando Michele volvió a demostrar que es uno de los diseñadores más originales del momento. A lo largo de cuatro años convirtió a Gucci no solo en una marca generadora de dinero, sino también en el espejo en el que se mira con envidia el resto del sector. Todo gracias a un discurso creativo único y definido por una fusión barroca de estética retro, referentes naíf y un cierto tono kitsch. Desde las firmas fast fashion hasta orgullosas marcas de la competencia, fueron guccificando sus colecciones en un ensayo por reproducir el éxito de ventas obrado por Michele. Así, la colección primavera-verano que se  presentó en la semana de la moda de Milán fue toda una declaración de intenciones: una propuesta que, frente a tantas crìticas de sus trabajos anteriores, se presentò como una evolución natural y espontánea.

Milán, la metrópoli de los mejores y más lujosos diseñadores del mundo. Además de Nueva York, París y Berlín, diseñadores indumentarios y expertos se reunieron para analizar las últimas tendencias del mapa. Hace relativamente poco los desfiles libraban una batalla por ver quien superaba rivales, es decir, quien lograba captar el liderazgo de la viralidad. Ahora ciertas firmas parecen haber dejado la cuota circense de lado. Quizá porque la competición es tan agresiva y la clientela digital tan exigente que el éxito se juega en diseñar un producto adecuado en el momento adecuado y no en crear escenarios poderosos y exóticos.

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