¿La industria móvil puede ayudar a reducir la pobreza?

En 2013, la Organización de las Naciones Unidas realizaba un llamado urgente para reducir los márgenes de pobreza registrados a nivel global; animando a mandatarios, empresas privadas, organismo no gubernamentales y población general que hacia el año 2015 existan más letrinas higiénicas cuya ausencia conduce ”al círculo vicioso de la enfermedad y la pobreza”.

En un paralelismo llamativo y elocuente, por entonces el organismo afirmó que existe una extensa cantidad de personas sin las condiciones de higiene básicas y que, en esta línea, hay en el mundo más teléfonos móviles que baños utilizables. ”De los 7 billones de habitantes del mundo, 6 billones cuentan con un dispositivo móvil. De ellos, sólo 4.5 billones cuenta con acceso a baños o letrinas, lo cual significa que 2.5 billones de personas, la mayoría en zonas rurales, no accede a una sanidad adecuada”, sostuvo.

Una vuelta de tuerca

Es cierto, existen más móviles que letrinas en el mundo. Ahora bien, ¿la difusión de esta industria a nivel global es una mala noticia para la lucha contra la pobreza? Pues no: se ha demostrado ya que un smartphone puede salvar vidas, no solamente en medio de una catástrofe natural. Existen herramientas que permiten alertar a médicos especialistas ante la aparición de ciertos síntomas y algunas de ellas están siendo aplicadas en los países más pobres del planeta.

Más allá de su indisoluble naturaleza vinculada al mercado, la telefonía móvil sigue enarbolando una bandera: la comunicación, fundamental para el acercamiento y la integración.

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp

Seguí leyendo