¿Cuál es el secreto de las gafas 3D?

Desde que películas como Avatar, Piratas del Caribe, las últimas entregas de Harry Potter o Alicia en el país de las maravillas, entre otras, convirtieron la transmisión plana en fabulosos filmes tridimensionales que llegaron a las salas de cine, la moda arrasó las taquillas mundiales hasta instalarse más cerca de los espectadores gracias a los dispositivos hogareños. Atrás quedaron aquellas épocas de lentes rojos y azules con marco de cartón para ver los dibujos impresos en una revista; hoy, lo que el público anheloso de este tipo de tecnologías requiere es manejar con el control remoto un transporte hacia otra dimensión.

La imagen de personas con gafas frente a un televisor esquivándole a platos que vuelan por el aire o disparos que salen desde aquella pantalla, se ha convertido en un cliché. Pero ¿cómo funcionan?

Las filmaciones se realizan en dos líneas de espacio que se transmiten en dos frecuencias de luz. La alternación de imágenes que llegan a cada ojo de forma secuencial y a gran velocidad es lo que define a la tecnología 3D, superponiendo los gráficos entre el ojo izquierdo y el derecho, en lugar de emitir una sola imagen, para dar sensación de volumen y profundidad. Las gafas, en este sentido, cumplen un rol fundamental, porque organizan la secuencia permitiendo una entrada de luz por vez y a cada ojo. Es decir, las dos imágenes que posee una película desde distintos ángulos no se muestran al mismo tiempo, pero la velocidad con la que se encienden y apagan es tan alta que resulta imperceptible para la percepción humana.

Por su parte, los lentes que son de cristal líquido alternan entre un modo transparente y un modo opaco las imágenes que al mismo tiempo se alternan en la pantalla, por lo tanto, el ojo izquierdo se bloquea cuando aparece una imagen en el televisor, y viceversa. Si bien la producción de imágenes 3D existe desde 1838, cuando Sir Charles Wheatstone inventó el estereoscopio, la tecnología se tomó su tiempo para estudiar las facultades naturales de la visión.

De por sí la visión humana permite captar al mismo tiempo una imagen, pero cada ojo la registra ligeramente diferente uno del otro. De esta forma, las impresiones tridimensionales entran por la vista y atrapan a un público que hoy está fascinado con la posibilidad de explorar los ribetes de la filmoteca.

Si bien se desarrollan distintos tipos de gafas y hasta softwares para erradicarlas (es sabido que ya existen en el mercado distintos equipos 3D sin necesidad de utilizar ningún tipo de accesorio) hay que dejar en manos del futuro que la tecnología pueda traspasar la frontera de la naturaleza del hombre con el fin de hacer su paso por la tierra cada vez más entretenida.

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