El secreto detrás de las pantallas táctiles

Es mundialmente sabido: una de las características más sobresalientes de la mayor parte de los smartphones es la presencia de una pantalla táctil. Si bien éstas abundan bajo los dedos de los usuarios, no todos saben a ciencia cierta cuál es la base de su funcionamiento, qué diferencias presentan las distintos tipos en diversos teléfonos y los disímiles costos en el desarrollo que luego se reflejan en el precio de mercado.

Veamos en detalle.

Pantalla resistiva: Cuenta con una capa flexible que al ser presionada por el dedo activa una serie de puntos que se encuentran por detrás de la pantalla. En cierto sentido, su funcionamiento es similar a un botón tradicional, aunque oculto tras el material plano. Este tipo de screen puede funcionar tanto con dedos como con lápiz óptico, y es preciso mencionar que no admite funcionamiento multitouch. Su visibilidad es pobre.

Pantalla capacitiva: En este caso, la corriente se transmite desde las esquinas de la pantalla y cuando el dedo la toca, cambia la corriente hacia el centro y se localiza la locación del mismo. Esta modalidad solamente funciona con los dedos y no con un puntero óptico, y sí admite funcionamiento multi-táctil. Su visibilidad es buena.

Pantalla infrarroja: Esta modalidad cuenta con dos alternativas. Por un lado, las sensibles al calor requieren ser manipuladas con los dedos, únicamente. Por otra parte, las ópticas se valen de sensores que despliegan una red invisibles y calculan la posición de un dedo o un lápiz óptico. La infrarroja es la tecnología más costosa de estas tres mencionadas. Su visibilidad es buena y admite funcionamiento multitouch.

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