Consejos para comprar una cafetera doméstica

Como regla general, comprar a conciencia (contando con información sobre las diversas alternativas que se ofrecen en el mercado) conduce a finales felices. Ello quiere decir que las características de los productos deben ser analizadas en función a nuestras necesidades y deseos. Bien, ello también es aplicable a la hora de escoger una cafetera entre el amplio abanico de opciones, tema que nos convoca en este repaso.

Antes de conocer los distintos tipos de este producto para el hogar, anotamos un tip de interés: Las cafeteras modernas que incluyen múltiples funciones (control del ciclo, de temperatura, posibilidad de moler el café, etc.) si bien pueden entregar resultados profesionales, en muchos casos obligan a una interacción máquina-usuario que éste no siempre está dispuesto a llevar adelante. Por lo tanto, si quieres café ya, opta por las cafeteras sencillas.

Las de uso más simple son las de filtro, también conocidas como cafeteras de goteo. Las mismas requieren la disposición de los granos molidos en un filtro sintético o de papel, aunque este “pequeño trabajo” se traduce en una jarra entera de café que se mantiene caliente en el recipiente: muchas tazas, ideal para familias numerosas e incluso oficinas.

La cafetera francesa o de émbolo es también de simple uso. La misma dispone un recipiente de vidrio, con un filtro manipulado por un émbolo (suerte de pistón). Si bien, como hemos dicho, su uso es en extremo sencillo, requiere que el agua sea calentada previamente en forma separada. Eso puede ser incómodo para algunos.

Las cafeteras italianas se presentan como una alternativa de dificultad intermedia. Consta de dos compartimentos (inferior y superior) mediados por el filtro donde se coloca el café. Colocado sobre el fuego, al momento de bullir el agua sube por la presión entregando un café fuerte y con buen cuerpo. Obviamente, para hacer uso de esta cafetera es preciso contar con una hornalla.

Aquellos que buscan obtener en casa una infusión más similar a la que se despacha en las cafeterías, deben apuntar a la alternativa express, un equipo que en los últimos años se ha instalado en muchos hogares. La gran ventaja: la sabrosa espuma resultante coronando la taza. Sus contras: la preparación es más lenta, es preciso ser en extremo cuidadoso y el resultado se traduce en una sola taza.

En el segmento exprés aparecen una serie de productos los cuales también se han vuelto de veras populares en el uso doméstico: las cafeteras monodosis. Para estos casos se venden cápsulas de diversos sabores y especialidades, capaces de llevarnos en un viaje de paladares. Tanto las express como las express monodosis se presentan como alternativas para los usuarios más exigentes y, por lo tanto, son más costosas.

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